lunes, 16 de diciembre de 2013

Qué es para usted la Navidad?



¿Cuál sería su respuesta? La Navidad es 1) una temporada para estar con la familia; 2) una temporada de fiestas sociales; 3) una temporada religiosa; 4) una temporada llena de tensión; 5) una temporada de nostalgia; 6) una temporada de mercantilismo descarado.

AUNQUE pueda parecer sorprendente, solo el 6% de las más de mil personas encuestadas en Gran Bretaña consideró la Navidad una temporada primordialmente religiosa. Por otro lado, el 48% opinó que la Navidad es sobre todo una época para estar con la familia. Muchas personas están convencidas de que es una temporada especial para los niños. Cuando a una niña de 11 años se le preguntó qué le gustaba más de la Navidad, dio una respuesta muy típica: “La emoción, la felicidad y el dar regalos”.

Pero es especialmente en el mundo cristiano occidental donde la Navidad constituye una ocasión familiar, cuando los parientes se reúnen para darse regalos. En los países donde predomina la Iglesia Ortodoxa Oriental, la gente celebra más la Pascua Florida, aunque las Navidades son por lo general una época de vacaciones.

Una “actividad comercial”

Según The New Encyclopædia Britannica, la Navidad “ha pasado por un proceso que la ha mercantilizado de forma sorprendente”. Quizá en ningún sitio sea más cierto este hecho que en Japón.

Los japoneses han abandonado toda pretensión religiosa y han convertido la Navidad en una actividad estrictamente comercial”. Añade que la Navidad en Japón es “una celebración importante en la que hay mucho de negocio y poco de religiosidad”.

Incluso en muchos de los países llamados cristianos cuesta encontrar dicha “religiosidad”. Hace como cuarenta años, un folleto contrario a la Navidad presentaba la siguiente queja: “La Navidad se impulsa gracias al comercio. Es la época del año que produce más dinero. Los empresarios que afirman ser cristianos desean que lleguen las Navidades, no por amor a Cristo, sino por amor a las ganancias”. ¡Qué ciertas son esas palabras hoy en día! En muchos países raros es el año en que llegamos a octubre sin que se nos empiece a recordar cuántos días faltan para comprar los regalos de las próximas Navidades. El negocio mejora al finalizar el año; con la llegada de las Navidades las tiendas realizan nada menos que la cuarta parte de sus ventas anuales

Prescindiendo de lo que signifique para usted la Navidad, puede que se pregunte por su origen. De hecho, ¿respalda la Biblia la costumbre de dar regalos de Navidad? ¿Son verdaderamente cristianas las celebraciones navideñas de hoy en día? Veamos.

Celebraban la Navidad los cristianos primitivos?

“Los cristianos primitivos —declara el profesor Ferguson en su libro The Religions of the Roman Empire— no celebraban el cumpleaños de Jesús; no había registro de éste.” La Biblia no da la fecha exacta del nacimiento de Jesús. Además, señala que Jesús no nació durante el mes frío y lluvioso de diciembre o enero, sino en una estación más cálida. ¿Cómo puede saberse que es así?

Cerca del tiempo del nacimiento de Jesús, el emperador romano César Augusto promulgó el decreto de que sus súbditos viajaran cada uno a su ciudad natal y se inscribieran. La Biblia informa: “Todos se pusieron a viajar para inscribirse, cada uno a su propia ciudad” (Lucas 2:1-7). José y María viajaron más de 110 kilómetros (70 millas) desde Nazaret hasta Belén. ¿Hubiera sido esto práctico o posible durante el período frío y lluvioso de diciembre?

Pero eso no es todo. Respecto al tiempo del nacimiento de Jesús, la Biblia añade: “También había pastores en ese mismo país que vivían a campo raso y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaños” (Lucas 2:8). Esta descripción no cuadra con el mes lluvioso que en Israel corresponde a nuestro actual mes de diciembre... tiempo en que la temperatura de la región de Belén puede descender a un punto muy bajo. (Esdras 10:9, 13; Jeremías 36:22.)

Hay otro punto importante. Si Jesús hubiera querido que sus seguidores celebraran el nacimiento de él, ¿por qué no les mandó que lo hicieran? Con respecto al día de su muerte, él delineó una celebración sencilla y mandó: “Sigan haciendo esto en memoria de mí” (Lucas 22:19). Jesús no dio ninguna instrucción como ésa en relación con su nacimiento.

La palabra “Navidad” ni siquiera aparece en la Biblia, porque no había una celebración de esa índole entre los discípulos primitivos de Jesús. El doctor R. S. Conway dice: “A principios del siglo III, el gran teólogo Orígenes repite varias veces un comentario que él dice que tomó de uno de sus predecesores, a saber, que ningún hombre justo, o santo cristiano, había celebrado alguna vez un cumpleaños, ni el suyo ni el de nadie. En las Sagradas Escrituras se mencionan solo celebraciones de cumpleaños de personas malvadas, como Faraón y Herodes. Esto muestra con mucha claridad que si él hubiera oído alguna vez acerca de una fiesta como la Navidad, la habría rechazado por completo”.

Los cristianos apóstatas y las fiestas invernales paganas

Los cristianos primitivos resistieron la tentación de participar en las festividades paganas de sus vecinos. Pero la Biblia predijo que, con el tiempo, se desarrollaría una gran apostasía entre los cristianos (Hechos 20:29, 30; 2 Tesalonicenses 2:3; 1 Timoteo 4:1-3; 2 Pedro 2:1, 2). Hacia fines del siglo II, el escritor Tertuliano tuvo que censurar a unos “cristianos” por participar en “las fiestas de Saturno, y de enero, y del solsticio de invierno”. Menciona la “distribución de regalos” y se sorprende de que muchos estuvieran decorando sus casas con “lámparas y laureles”.

A pesar de esa amonestación, la congregación cristiana pura original se corrompió. Al ir de mal en peor, los cristianos apóstatas justificaron su proceder dando a las celebraciones paganas un nombre “cristiano”. Como reconoce el libro Christmas (Navidad): “La Iglesia Cristiana [...] del siglo IV halló conveniente servirse del día pagano sagrado del 25 de diciembre, el solsticio de invierno [...] El cumpleaños del Sol llegó a ser el cumpleaños del Hijo de Dios”.

Por qué es tan peligrosa la Navidad

Algunas personas quizás crean que la celebración de la Navidad es peligrosa porque fomenta un espíritu de egoísmo. Por ejemplo, el punto de vista que los niños tenían de la Navidad. En unas fiestas infantiles les preguntó por qué “celebramos la Navidad”. La respuesta común fue: “Para recibir regalos”. Martin y Deidre Bobgan, padres y escritores, señalan a otro peligro: “Muchos adultos alimentan a los niños con falta de honradez y tergiversación, que con el tiempo pueden llevar al ateísmo. A los ojos de un niño, si Santa, de quien se dice que existe, es una mentira, entonces puede que Dios, de quien se dice que existe, también sea una mentira”.

La Navidad sirve de pretexto religioso para lo que en realidad es un tiempo de excesos y desenfreno. La conducta relajada de las fiestas navideñas es una causa muy conocida de problemas matrimoniales. Según el Consejo Nacional Británico de Guía Matrimonial, el doble de la cantidad de parejas que normalmente acudían cada semana pidió asesoramiento después de la temporada navideña de 1983. Las fiestas navideñas se hicieron resaltar como una de las causas, así como la “falta de dinero para alimento, regalos y juguetes”. Esas cosas se relacionan con otro problema grave. “El índice de suicidios e intentos de suicidio aumenta de modo alarmante durante este tiempo”, de acuerdo con un siquiatra de Johannesburgo.

y tu que opinas de la navidad?

esta investigacion ha sido realizada con el unico objetivo de aprendizaje, el articulo esta tomado de diversas fuentes, que corroboran los hechos historicos

no se pretende herir a nadie, pero hasta cuando vivir engañado?? todo queda a tu criterio